HISTORIA
Más de 100 años de tradición vitivinícola
La historia de Don Gonzalo comienza hace más de un siglo, entre viñedos, trabajo familiar y una profunda pasión por el vino.
Todo empezó en 1897, cuando Don Luis Tonelli fundó la empresa Luis Tonelli S.A. en Mendoza, convirtiéndola en una de las compañías vitivinícolas más antiguas de la Argentina. Nacido en la Toscana, en la ciudad de Lucca, Don Luis emigró al país a fines del siglo XIX y encontró en Mendoza la tierra ideal para desarrollar su visión.
Su aporte a la industria vitivinícola mendocina fue tan importante que el Diario Los Andes publicó en 1971 un artículo titulado:
“A cien años del nacimiento de Don Luis Tonelli, se recuerda a un pionero de la industria”, destacando las innovaciones y el legado que dejó en el sector.
La segunda generación estuvo representada por Don Italo Tonelli, el menor de los diez hijos de Don Luis. Ingeniero Agrónomo de profesión, dedicó su vida a mejorar las fincas familiares y elevar la calidad de los viñedos. Aunque falleció muy joven, dejó una huella profunda y una visión de excelencia que continúa hasta hoy.
Con el paso del tiempo, Don Jorge Gonzalo Faccas asumió la responsabilidad de las fincas al casarse con Doña María Tonelli, hija de Italo. Esta tercera generación continuó desarrollando la empresa con una combinación de perseverancia, trabajo y obsesión por hacer las cosas bien. Gracias a esa dedicación, las fincas se mantuvieron productivas y lograron consolidar relaciones con algunos de los principales enólogos y bodegas de Mendoza.
Hoy, Luis Tonelli S.A. conserva viñedos de uvas finas sumamente antiguos, cuya calidad excepcional solo puede lograrse con el paso de los años y el cuidado constante de varias generaciones.
Fue entonces cuando la cuarta generación decidió dar un paso más: dejar de ser solamente productores de uva para comenzar a crear un vino con identidad propia. Así nació Don Gonzalo en el año 2004, como resultado de décadas de experiencia, grandes viñedos y el sueño de compartir con el mundo un vino que representara la historia familiar.
La etiqueta clásica de Don Gonzalo refleja uno de los símbolos más importantes de esta historia: una pequeña capilla ubicada dentro de la finca “La Capilla”, de donde provienen las uvas de este vino.
La misma fue construida por Don Italo Tonelli con el sueño de que algún día allí se casaran sus dos hijas. Y ese sueño finalmente se cumplió, cuando Jorge y María celebraron allí su matrimonio. Hoy, la capilla fue entregada al Arzobispado de Mendoza para que continúe siendo un lugar de encuentro y celebración para toda la comunidad.
Don Gonzalo es mucho más que un vino.
Es la síntesis de cuatro generaciones dedicadas a la vitivinicultura mendocina, una tradición familiar construida durante más de 100 años y una pasión que sigue viva en cada botella.