La Escuelita

Las variedades de vino.

Es cierto que por más que le llamemos de muchas formas, lo que finalmente estamos tomando es vino. También es igual de cierto que el mejor vino es el que más me gusta. Pero el poder diferenciar los distintos tipos de vinos que existen nos puede ayudar a conocer más sobre los mismos, comparar y disfrutar de esta bebida cada vez más.

La primera clasificación que habitualmente se utiliza es la de vinos varietales y vinos genéricos. Los vinos varietales son los que han sido elaborados con un solo cepaje o variedad de uva, los bivarietales son cortes de dos varietales, los trivarietales de tres, y así sucesivamente. Los vinos genéricos, también llamados de corte o blends, son los que se preparan con distintos varietales que se elaboran separadamente y luego se “juntan” logrando un corte final. Este corte se termina en tanques de acero, barricas o botellas.

Una segunda forma de clasificar a los vinos es la de vinos jóvenes y vinos añejos. Los primeros son los de la cosecha del año en curso, en el caso de los blancos. En el caso de los tintos, los del año en curso o el anterior. Son vinos frescos y fáciles, no destinados a la guarda. La cosecha o añada es el año de recolección de las uvas, y debe constar en las etiquetas.

Los vinos del Nuevo Mundo son los elaborados según conceptos modernos, con las características de los jóvenes, muy frutados, sin madera o con poca, y bien equilibrados. Se les llama así a los vinos de California, Argentina, Australia, Chile, Nueva Zelanda y Sudáfrica.

Los vinos del Viejo Mundo son los tradicionales, provenientes de Francia, España e Italia. Estos están terminados en madera hasta que adquieran el bouquet, palabra hoy en desuso, que es el resultado de la mezcla de todos los aromas.

Cuando hablamos de varietales estrella nos referimos a aquellos que sobresalen por alguna razón, ya sea de una bodega o de un país. Un ejemplo de esto es el Malbec argentino, al cual los argentinos llamamos nuestro varietal estrella. Increíblemente este varietal a pesar de ser originario de Cahors, en Francia, se da en la Argentina y fundamentalmente en Mendoza, como en ningún otro lado del mundo. Hoy en día los mejores críticos de vinos del mundo hablan maravillas de este varietal mendocino.

Un término que es común escuchar es el de “cepajes nuevos”. En este caso nos estamos refiriendo a los cepajes no tradicionales. Ejemplos de estos son en vinos blancos el pinot grigio, el verdelho y el viognier. En el caso de los tintos el sangiovese, el bonarda, el barbera y el tempranillo. Finalmente una clasificación que es muy común escuchar es la de vinos con y sin madera. Los vinos con madera o con paso por madera son los que han permanecido por cierto tiempo en recipientes de madera de roble, con los que adquieren características que ésta les aporta. Generalmente estos recipientes son barricas de roble francesas o americanas. Existen también muy buenas barricas de roble chilenas y de muchos otros países, pero las más usadas son las nombradas anteriormente. El vino obtiene una micro oxigenación a través de la porosidad que posee la madera de la barrica que hace que el vino evolucione, tome cuerpo, es decir, termine de definirse.