La Escuelita

¿Cómo hacer a la hora de servir el vino?

Imagínense una película con una historia espectacular y un muy mal final, sería una desilusión. Esto puede ocurrir en el caso de servir mal un vino.

Luego de que los viñedos han dado una de sus mejores cosechas, después del enorme sacrificio y esfuerzo de viticultor, luego de que el enólogo ha puesto todos sus conocimientos para lograr extraer lo mejor de esa materia prima y que se han realizados esfuerzos enormes en acercar ese vino al consumidor final; luego de todos estos sacrificios, un error al servir el vino puede ser un pésimo final para una historia que pintaba perfecta.

Servir correctamente un vino es un arte y no una receta complicada, en la que uno debe aprenderse de memoria una larga lista de pasos. Es cierto que existen ciertas reglas, pero todas ellas tienen mucho que ver con el sentido común. Servir correctamente un vino es un placer que uno debe darse para poder disfrutar una de las bebidas más exquisitas que existen. Vamos analizar a continuación uno de los principales puntos que deben tenerse en cuenta a la hora de servir un vino.

El abrir una botella tiene ciertos cuidados. Para hacerlo sin estropear el contenido se requiere algo de práctica y manejar un par de técnicas que no son nada complejas. Lo primero es quitar la cápsula que cubre el cuello o gollete de la botella. Uno debe hacerlo cortando con la cuchilla que traen la mayoría de los destapadores un poco más abajo de la boca de la botella para que al servir el vino no tome contacto con esa cápsula y arrastre impurezas (restos de metal, suciedad). En lo personal no considero que este mal sacar la capsula en su totalidad antes que nada, pero queda mejor no hacerlo.

La segunda etapa es sacar el corcho, la tarea más complicada. Uno de las principales armas para disfrutar un vino es el destapador o descorchador, por lo tanto no dude en invertir en uno bueno para poder hacer esto de la mejor manera. Personalmente considero que los mejores son los clásicos que poseen el espiral y deben ser de muy buen y resistente material. Dentro de estos destapadores existen unos que se denominan de "dos tiempos", que poseen dos pestañas a distintos niveles para hacer una mejor palanca en el momento de hacer la fuerza para extraer el corcho. Se dice que es la tarea más compleja primero porque existen corchos muy dañados, sobre todo en aquellos de botellas viejas que han estado muchos años en contacto con el vino y, por eso, se han deteriorado. Otras veces los corchos nuevos están tan adheridos a las paredes del cuello que uno debe hacer un gran esfuerzo para lograr extraerlo. Muchas bodegas hoy en día están colocando corchos sintéticos debido a que los clásicos provienen de un árbol y son cada vez más escasos. Estos corchos son muchas veces más difíciles aún para extraerlos.

Lo primero que uno debe hacer es marcar con la punta del espiral del descorchador el centro del corcho e introducirlo lo más vertical que se pueda. Tómese tiempo para hacerlo y recuerde que no necesita traspasar el corcho en su totalidad. De hecho, si se traspasa, es probable que restos queden en el vino y se vayan con la primera copa que se sirve. Aunque no es una regla, los vinos reserva, los más caros, destinados a la guarda, poseen corchos más largos, mientras que los vinos más baratos poseen corchos más pequeños.