La Escuelita

Pinot Noir, una variedad muy especial.

Cepaje indomable si lo hay, es de esos que no les gusta salirse de su natal Borgoña (Francia). Es decir es un varietal muy rico en su lugar de origen y muy difícil de elaborar en otros lugares del mundo. Aunque en los últimos tiempos se lo ha domado y se han obtenido algunos vinos espectaculares. Veamos el caso de Estados Unidos, donde esta variedad esta desplazando al Merlot en asunto de varietales tintos. Para lograr este efecto ayudó mucho una película que tuvo un gran número de espectadores y que les recomiendo verla a los amantes del vino, “Entre Copas”. Increíblemente la misma provocó un cambio rotundo, marcando un punto de inflexión a partir del cual aumentó fuertemente el consumo de Pinot en el país del norte. En esta película existe un pasaje donde le preguntan al protagonista por qué le gusta tanto el Pinot Noir y él responde: “No lo sé, no estoy totalmente seguro, es una uva difícil de crecer. ¿Lo sabes no? También es suave, temperamental y madura sin tardar. No es un sobreviviente como el Cabernet que puede crecer y cultivarse donde sea, aún sin cuidado. El Pinot necesita constante cuidado y atención, de hecho sólo puede crecer en regiones específicas del mundo, y sólo los agricultores más pacientes y cuidadosos lo pueden hacer de verdad. Sólo alguien que se tome el tiempo para entender el potencial del Pinot puede llevarlo a su total expresión, y entonces obtiene sus sabores que son los más encantadores, brillantes, excelentes, sutiles y ancestrales del planeta. Bueno, los Cabernet pueden ser poderosos y exquisitos pero me parece un varietal prosaico, por alguna razón en comparación al Pinot.”

En Argentina costó mucho introducir este varietal, pero al fin se le esta encontrando la vuelta. ¿Cómo se logró esto? Cultivándolo en zonas de altura en Mendoza o en los viñedos patagónicos, donde el verano tiende a no alargarse. Esto no hace más que ratificar que es un cepaje apto para zonas frías. De todas formas, su presencia en hectáreas cultivadas no es aún importante. Estamos hablando de sólo 1.150 hectáreas en toda la Argentina, lo cual representa un 0,56 % de las 205.000 hectáreas que posee en viñedos este país.

De las experiencias que tenemos de probar vinos argentinos de este cepaje se revelan algunos lineamientos que no hacen más que confirmar que se están haciendo las cosas muy bien. Realmente existen algunas marcas que poseen vinos de exquisitos de este varietal. Estos vinos probados poseen una amplia variedad cromática, desde tonos rojo rubí claro hasta rojos profundos con reflejos violáceos. Es importante aclarar que esta variedad no posee generalmente gran intensidad de color, son más bien vinos claros.

A nivel aromas pudimos percibir frutos rojos, negros y tonos especiados. Los que tuvieron paso por madera toman poco gusto a vainilla o cedro característico de las barricas.

A pesar de que a este varietal se lo haga pasar meses en barrica y se busque elaborar un vino con mucho cuerpo, los entendidos no lo recomiendan como un vino de guarda por muchos años.

Podemos decir finalmente que el Pinot Noir es una variedad que da vinos elegantes, complejos, más que opulentos. Y si uno tiene en cuenta los rasgos característicos de esta variedad no lo defraudará. Además es muy bueno probar cosas nuevas y salir de tomar siempre el típico Cabernet Sauvignon.