La Escuelita

Algunos consejos para su cava personal

Muchos consideran una exageración el decir que la cava personal, lugar destinado a la guarda de la colección de vinos que uno posee, es sagrada. Muchos de los que poseen este lugar en sus hogares dicen que han tenido en ese sitio excelentes momentos de meditación, esos momentos donde uno se encuentra con su “otro yo”.

Un primer consejo para la guarda de los vinos es el orden. Para esto no existe nada mejor que llevar una contabilidad de los vinos que uno posee, de los que ha probado, de las mejores cosechas, los mejores varietales y de las diferentes regiones de donde provienen los mismos. Uno disfruta mucho más cuando esta información recopilada le ayuda a comparar y lo orienta. Es increíble darse cuenta de las diferencias que existen entre botellas de una misma marca, de un mismo año, bebidas bajo condiciones distintas.

Un segundo consejo es nunca guardar un vino que no hayan probado antes. Los consejos de las personas que escriben sobre vinos son por momentos útiles, pero lo que realmente vale es el paladar propio. Si compraron una caja de un excelente Malbec o de un Cabernet Sauvignon soberbio, que posee un mucho cuerpo y es ideal para la guarda, es necesario sacrificar una botella y anotar los comentarios para recién luego guardar las once botellas restantes de la caja. Muchas veces ocurre que nos han hablado de que un determinado vino de una marca es ideal para la guarda, pero al probarlo nos damos cuenta que esa cosecha no vale realmente la pena, puede que sea un rico vino, pero que en esta cosecha le faltó grado alcohólico para ser un vino ideal de guarda. Los vinos son muy cambiantes por más que sean de un mismo varietal y de una misma marca. Sólo las personas que se dedican a comparar y realizan anotaciones sobre los vinos llegan a notarlo claramente.

Un consejo que me dio una vez un gran entendido de la guarda de los vinos es nunca, pero nunca, visitar la cava con amigos luego de una cena bien regada con vino. Él decía que ha cometido las más graves irresponsabilidades, de las cuales se arrepintió luego por varios días. Su recomendación es que uno debe invitar a la cava a sus amigos antes de la cena, disfrutar de los buenos vinos, enorgullecerse de ellos y pedirles que lo ayuden a uno a elegir los vinos para la cena. El describía su cava como un lugar sagrado, único, donde para sacar el máximo potencial y disfrutar todo lo que los vinos tienen para ofrecernos se debe estar absolutamente sobrio.

Finalmente podemos decir que en la variedad esta el gusto. Por más que la billetera muchas veces no permita que tengamos grandes cantidades de vino, comiencen de a poco, prueben nuevas bodegas, tengan paciencia y prueben nuevos varietales que les permitan conocer nuevas regiones. No se dejen influenciar tanto por la teoría, prueben cómo evolucionan algunos vinos diferentes. Quizás ese excelente Malbec sumamente frutado y suave, que según los entendidos no tiene cualidades para la guarda, termina dándoles una sorpresa con el tiempo.

No pretendan que todo el mundo los entienda si les apasiona esto de guardar vinos y dejarlos evolucionar, y tómense su tiempo antes de abrir esa botella que guardaron tanto tiempo, esperen que las condiciones se presten para ello.