La Escuelita

¿Qué tiene de mágico la provincia de Mendoza?

Hace tiempo ya que la provincia de Mendoza, ubicada en el centro oeste de la Argentina, al pie de la Cordillera de los Andes, se ha convertido en uno de los destinos turísticos más importantes. Esto tiene mucho que ver con el “destape” que han tenido los vinos específicos de esta región en el mundo, llevando como abanderado al Malbec. Este varietal, a pesar de ser originario de Francia, según las expresiones de los catadores más importantes del mundo, se da en Mendoza como en ningún otro lugar del planeta.

Las bodegas han comenzado ha realizar fuertes inversiones no sólo en mejorar la tecnología para tener mejores vinos, al ver esta tendencia de una creciente afluencia de turistas, han comenzado desarrollar estructuras impactantes para recibirlos. Por ejemplo existen muchas bodegas que tienen su propio mini hotel, generalmente ubicados en zonas donde poseen sus viñedos. Además existen guías en casi todas las bodegas encargadas de recibir a los visitantes, acompañarlos a recorrerlas y explicarles el proceso de elaboración del vino en varios idiomas.

Una vez al año la provincia se viste de fiesta, es durante los dos 2 o 3 meses que concentran la época de cosecha. La coronación de estos festejos se da con la fiesta de la Vendimia, la cual cuenta con varios actos que son imperdibles. Sólo se puede entender lo que esta fiesta representa para los mendocinos viviéndola con ellos, viendo cómo la gente festeja el hecho de haber esperado un año entero o más tiempo para poder cosechar. Estas personas que trabajan la viña pasan todo el año levantándose mirando el cielo, rezando para que no existan contingencias climáticas que hagan que pierdan sus cosechas. A su vez los bodegueros festejan una buena cosecha, ya que tienen materia prima de excelente calidad, que es la base fundamental para lograr un buen vino.

Los comerciantes están felices por recibir a esa enorme cantidad de turistas que llegan y que ocupan la totalidad de la capacidad hotelera de la provincia. Todos los años se construyen más y más hoteles, hospedajes y lugares para recibir turistas, y de igual manera nunca son suficientes para poder cubrir toda la demanda que se da en la Vendimia.

En definitiva para darles una idea podríamos decirles que es un momento donde toda una provincia, junto con sus visitantes, festejan por un año entero de trabajo.

Pero todo esto que les hemos contado no termina de explicar la pregunta que tiene como título esta nota. No hemos terminado de definirles por qué todo el mundo que visita Mendoza se va feliz de haber conocido un lugar tan mágico, tan único.

¿Será que es difícil de describirlo con palabras? Porque Mendoza es una conjunción de cosas que lo hacen un lugar perfecto, que además posee unos vinos inigualables.

Pero de esta provincia sorprende la limpieza, que es el orgullo de todos los mendocinos que cuidan de ello con un empeño sorprendente. También sorprenden sus acequias, pequeños canales laterales que todas las calles poseen por donde pasa agua para regar los árboles que las calles de ciudad poseen. Recordemos que Mendoza esta en la precordillera de los Andes a una altura aproximada de 700 metros sobre el nivel del mar y con un clima sumamente árido, desértico. Esto hace que existan enormes amplitudes térmicas entre el día y la noche, ideal para obtener excelentes cosechas.

Podría tomarme muchas páginas describirla bien, pero lo que quiero es recomendarles visitar esta provincia, sus calles, sus bodegas, su cordillera, sus paisajes y sobre todo a su gente, que hacen que uno siempre se sienta que esta en su casa.