La Escuelita

¿Cuáles son los momentos para tomar un buen vino?

Antes que nada es importante resaltar que en el titulo del artículo hablamos de “buen vino”. Existen miles de vinos en el mercado y, aunque con los avances de la tecnología hoy en día no existen malos vinos a un cierto nivel de precios, no todos los vinos son excepcionales. Los vinos superlativos son esos que hacen que a uno le resulte dificilísimo describirlos porque más que una bebida, uno tiene que explicar un muy buen momento que esos vinos le hacen pasar.

Esos vinos que hacen que uno les tenga respeto desde el primer sorbo, son los vinos de los que nos vamos a ocupar en este artículo. Siempre tenemos que tener presente lo que decía un gran entendido en este tema, “la vida es demasiado corta como para, además, tomar malos vinos”.

Volviendo entonces a la pregunta inicial, vamos a definir ciertos momentos que, para algunas personas que les gusta mucho esta bebida, merecen de un buen varietal. Esto es un tema que tienen muy en cuenta las bodegas, sobre todo la gente de marketing dentro de las mismas. Cuáles son los momentos que las personas eligen para tomarse un buen vino.

Un buen vino es el compañero ideal para terminar una excelente jornada laboral, cuando uno llega a la casa después de trabajar todo el día y se toma unos minutos antes cenar para darse ese gusto, cumplir con ese capricho. Un gran amigo mío lo define como el “descanso del guerrero”, una auto recompensa por haber “peleado” todo el día.

Para esto es bueno tomarse su tiempo en quitarle la cápsula, abrirlo con cuidado, si es un vino que lo requiera, volcarlo en un decanter y esperarlo para que respire y demuestre todo lo que tiene que mostrar. Esta ceremonia es algo que muchas veces apasiona y se hace respetando todos los pasos, es como comenzar a disfrutar el vino ya antes de haberlo abierto.

Es importante aclarar que para estas ocasiones, donde uno puede dedicarle más tiempo a analizar el vino que estoy tomando, puede ser bueno elegir vinos nuevos, que no he probado antes, vinos añejos, que quiero ver cómo evolucionaron en la botella o vinos que sabemos de antemano que nos gustan mucho y, aunque suene muy egoísta, los queremos tomar solamente con nuestra esposa tranquilos en casa.

Otra ocasión que amerita disfrutar un buen vino es cuando vamos a restaurante donde la temperatura y el ambiente lo permiten. Es este caso, debemos tomarnos el trabajo de observar qué importancia le da el lugar a los vinos, observando los que tienen en la carta, las copas que tienen y el lugar donde los guarda. Sólo cuando vemos que contamos con todas estas condiciones, se justifica darnos ese gusto de pedir un vino que nos complemente ese momento especial.

Que mejor momento para tomarse un vino cuando recibimos gente en nuestra casa o compartimos un momento con amigos. Para estas ocasiones, cuando somos muchas personas, lo que hace que no se cambien las copas cada vez que abrimos una botella nueva, es bueno siempre tomar un mismo varietal y de la misma marca. Buscar un vino que nos haga quedar bien, no por su costo, sino por ser históricamente un vino constante en su gusto y calidad. Las buenas bodegas siempre deben buscar lograr esto. No queremos decir con esto que esto es lo que corresponda, sólo una idea.

Finalmente podemos decir que nos gusta tomar un buen vino siempre que se cuente con el tiempo para disfrutar todo el esfuerzo que existió para que ese vino estuviera ahí. Son muchas las personas que trabajan años para lograrlo. Siempre uno debe darse el espacio para respetar a todos los que participaron en lograr esa bebida única.