La Escuelita

¿Qué significan las medallas en los vinos?

En el mundo del vino existen una serie de concursos internacionales en los que un grupo de expertos otorga medallas a vinos catados a ciegas, sin conocer el nombre de quién los produce. Estas personas son conocedores muy calificados que prueban varios vinos sin etiqueta, sin nombre y sin saber muchas veces su procedencia, y califican, intentando tener la mayor objetividad posible.

Ganar un trofeo en este tipo de situaciones puede llegar a ser un buen punto de referencia para el consumidor. Sin embargo, hay que tener algunos detalles presentes cuando se ven todas esas medallas adheridas en las botellas que vamos a comprar.

Primero debemos saber que no todos los que pertenecen a la industria del vino están de acuerdo con estos jurados y concursos. Piensan que detrás de todo existe un enorme negocio que hace que la objetividad no exista.

Siempre recuerdo que una vez le pregunté a un conocido bodeguero mendocino, les diría que es el dueño de una de las mejores bodegas argentinas, por qué no participaba de estos concursos con sus vinos. Me respondió que nadie le garantizaba que las botellas que estaban compitiendo con él fueran de las bodegas que se presentaban y que nadie le garantizaba que esas bodegas no habían presentado una botella de un vino que no es luego el que comercializan. Según él, la mejor medalla que se podía tener es ser el vino más elegido y recomendado en la Argentina, un mercado muy exigente en lo que a vinos respecta.

Un segundo punto a tener en cuenta es que por lo general, los grandes vinos con una calidad avalada por años de consistencia, no participan porque tienen mucho que perder. Estos concursos, entonces, son para aquellas bodegas que necesitan de armas de marketing. Generalmente, no digo siempre, las bodegas que se presentan son firmas jóvenes que pueden estar haciendo las cosas muy bien y obteniendo un buen producto, por lo que buscan una medalla que lo avale. El otro caso son las bodegas muy agresivas comercialmente, que buscan herramientas de marketing.

Finalmente debemos saber que no todas las medallas pesan lo mismo. Entre los concursos más prestigiosos se cuentan el Wine Challenge, de Londres, los distintos trofeos que entrega Vinexpo en Burdeos, el Concurso Mundial de Bruselas y, en Sudamérica, el Catad’Or. Este último se realizará este año en Santiago de Chile en julio y es la edición número once de un concurso realizado en ese país que busca premiar a los mejores vinos nacionales.

A los que les interese saber un poco más sobre este concurso y los vinos premiados en los últimos tres años pueden entrar en Internet a www.catador.cl e investigar un poco.

También podrán observar que no son pocas las medallas que se otorgan y se sorprenderán la cantidad de vinos que reciben grandes medallas de oro, medallas de oro y medallas de plata. No quiero desprestigiar en lo más mínimo a estos vinos, lo que intento es resaltar que muchas veces uno compra un vino que posee una medalla con la idea de que fue “único” y lo que las medallas deberían darle como mensaje es que es “uno de los vinos destacados dentro del mercado”.

No puedo terminar sin resaltar el esfuerzo que realizan muchas de estas bodegas que se presentan a estos concursos y me parece una inversión muy valiosa para su negocio. El dueño de la bodega más grande Estados Unidos me dijo una vez que este negocio es un 20 % calidad del producto, un 10 % suerte y un 70 % marketing, y si llegó con esta fórmula a tener esa enorme empresa, no creo que este muy equivocado.